Trastorno alimenticio
Por Lucía Sorio (Conocela al final del post)

Desde épocas milenarias (amo usar esa frase), la mujer (no puedo hablar del ser humano en general ¡perdón!), ha sufrido enfermedades, patologías, de trastorno alimenticio.

Las clásicas, típicas, conocidas … La amiga diabetes!, esa que te hace sentir que sos demasiaaaaaaaaado tierna y te hace ser una persona fría y calculadora quitándote el azúcar y la harina, la papa y las cosas más ricas de esta vida, convirtiéndote en una persona no adicta. ¡Es tremenda esta! La ingenua anorexia. Esta es soreta soreta, te engaña!!! Pero andá… sos vos la boluda que vivís desconforme. “LINDAS SOMOS TODAS”, ¡diría algún bastardo!

La mala de la bulimia. Agresiva, imponente. Bien al pedo. Y te llena de granos dice mi abuela (Norma, 7 decenas, 8 unidades, cáncer y rata de fuego). Después hay unas pelotudas, las nerds de la clase: Gastritis, intolerancia a la lactosa (válida para algunos productos lácteos no? Porque de otros se nos va la mano … a veces). Pero nada de hacernos las clínicamente diagnosticadas ¿no?

Porque en todo lo que nos pase la zapan está en juego. Nada de citar que si me enamoro hay mariposas en el estómago, SON NERVIOS, las mariposas es sólo una ilustración literaria que algún boludo inventó que nada de naturaleza y de “ledidopteros” sabe. Nadie jamás me va a aceptar que sabían que se llamaban así, ¿verdad?, mirá si algo con tan espantoso y temible nombre va a andar en mi panza! ¡Con mierda basta! Porque al menos sabemos que está la largamos por algún lado y en algún momento.

¿Saben que hay gente con ano contranatura que son dos culos? Bueno, no importa en este artículo. (Norma, 7 decenas, 8 unidades, cáncer y rata de fuego, ano contranatura, la que se lo limpia soy yo! Graciadioooooooooo). Volvamos… lo qué nos pasa cuando estamos “ANAMORADAS” diría el garoto Carlinhos Brown, son nervios, ¡cagazo! Que después termina en eso… claramente.

Cuando estamos en una situación de riesgo creemos tener fiebre, urticaria, hasta un soponcio! (dicese pérdida de consciencia, aunque el veteranaje lo interpreta como algo en el corazón, pero…es caca… y todo termina en una indigestión).

Hoy, me llamó mi… digo una amiga me contó que el novio la llamó para decirle que la ex se va de su casa en unos días. No fue buena noticia claramente. Y mi amiga sintió bronca, rencor, después se aguantó el llanto, e hizo tanta pero tanta fuerza en no llorar que el estómago se le endureció. Él la tranquilizó. Ella lo perdonó. Ella bajó al baño a lavarse la cara luego de descontraer su pertubertante abdomen, y se defecó.

Llegó al wc para su tranquilidad. Pero si no ¿qué? ¿Indigestión? ¿Constipación emocional? ¡ZZZATO CABEZA! CONSTIPACIÓN EMOCIONAL. Debería ser nombrada patología de índole general en el ser humano, producto de elegir soretes mal cagados y de ser una estomacalmente traumada, que luego de perdonarlo y largar la mierda que el hombre produjo, equilibró sus niveles corporales y agregó como cura a dicho trastorno la ilusión de una nueva desilusión, digo! La ilusión de que todo va a estar bien. Pero ellos nos avisan de antemano con una cajita de bombones… de que todo se va a la mierda. Moraleja, cagá y no hay trastornos alimenticios. Válido para mujeres que estén con sobrepeso… como yo!

 

PERFIL DE LA AUTORA

Lucía Sorio
Lucía Sorio

Lucía Sorio es uruguaya tiene 28 años y espíritu de tana. Esta incidencia hace que dos por tres se largue a cocinar, olvidándose así de su ajetreada vida laboral en ANTEL, la empresa de telecomunicaciones estatal uruguaya.

No obstante, el ruido de las cacerolas, los chorretes de aceite y las manchas de salsa de tomate conforman el escenario ideal para que “la Sorio” se ponga a reflexionar, y termine cocinando verdaderas delicias como el post que este viernes compartimos con todos ustedes.

Antes del primer mordisco les adelantamos que el estilo de nuestra querida Lu es más ácido que los limones verdes.

Ahora sí, lo único que nos resta decirles es: ¡Buen provecho!

 

 

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About Me

semecanta

César Reyes nació en San José de Mayo, Uruguay, el 16 de noviembre de 1982. Es redactor creativo, periodista y locutor. Lo que más le gusta es contar las historias que diariamente vive y leer las de otros que como él, escriben lo que se les canta. “En mi vida como lector he tenido la suerte de encontrarme con grandes escritores de todos los palos. Me encontré con Wenceslao Varela, con Horacio Quiroga, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Alejandro Dolina, Eduardo Sacheri, Hernán Casciari, en entre otros. En definitiva, leyendo me encontré con muchos grandes, pero un día escribiendo me encontré conmigo, y ahí nace esta historia del blog propio, en el que, como siempre, escribo lo que "se me canta".

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